Cada vez son más las personas que se animan a acudir a un psicólogo profesional para tratar sus problemas relacionados con la salud mental. Pero si no sabemos muy bien si es necesario o no que acudamos a un especialista, existen ocho señales de alarma que deberíamos tener en cuenta para tomar la decisión. Vamos a conocer cuáles son. 

Muchas veces tenemos problemas para decidir si ese problema de salud que nos fastidia es o no un síntoma de algo más grave que habría que consultar con un especialista. Lo mismo pasa cuando el problema es de índole mental o anímica, donde es todavía más difícil tomar la decisión de acudir a un psicólogo para revisarlo. Pero tratar a tiempo una dolencia es algo muy importante, ya que existen problemas que es muchísimo mejor cogerlos a tiempo, para una mejor y más pronta recuperación.  

Cuando no sabemos muy bien qué hacer al respecto, podemos tomar como guía una serie de señales de alarma que son muy útiles a la hora de detectar dolencias. Existen ocho de estas señales clave que nos indicarán con certeza que necesitaremos acudir a un especialista psicólogo en Córdoba que serán importantes de reconocer. 

Dificultad para dormir 

Una de las primeras señales que debemos identificar es el insomnio y la dificultad para entablar el sueño. Estar pasando una mala época y tener muchos problemas en la cabeza puede suponer que se pierda calidad de sueño y es un signo inequívoco de que algo no funciona del todo bien porque nos está impidiendo descansar. 

Dolores recurrentes

Muy común también es padecer una serie de dolores físicos con asiduidad, como en el estómago o en la cabeza. Incluso, que las defensas bajen y que uno se resfríe con más frecuencia, además de que se sufran pérdidas de apetito o que disminuya el apetito sexual. Todos éstos son síntomas que pueden reflejar cambios anímicos importantes y que hay que tener vigilados.

No poder pasar página 

Haber pasado por algún tipo de situación traumática, ya sea hace mucho tiempo como en la infancia, o más recientemente, como la pérdida de un familiar o una ruptura muy dolorosa, es otra de las señales a tener en cuenta. Sobre todo cuando no podemos dejar de pensar en ello y nos impide seguir con nuestro ritmo de vida diario. 

Pensamientos negativos

Lo mismo que si tenemos muchos pensamientos negativos en la cabeza durante la mayor parte del tiempo y no podemos encontrar nada de alegría u optimismo en ninguna situación de nuestra vida diaria. 

Abuso de sustancias 

Ingerir más alcohol del debido, fumar más tabaco que antes e, incluso, buscar el paliativo de sustancias más fuertes, es otro signo inequívoco de que algo no funciona bien en nuestro interior. Una forma de enterrar nuestros pensamientos y emociones que conviene vigilar muy de cerca porque puede ser un riesgo grave para la salud. 

 Relaciones dañadas

Así como notar que las relaciones sociales que antes teníamos se hayan podido empezar a romper. Ya sean amigos, familiares o compañeros de trabajo, si notamos que de alguna manera, éstos han empezado a alejarse o sentimos que ya no queremos quedar con nadie, es otra señal de alarma a tener en cuenta. 

Crisis existencial

No saber hacia dónde encarrilar la vida, qué hacer a continuación o qué decisión tomar, también es síntoma de que algo nos está impidiendo ver el futuro con claridad y discernir objetivamente sobre nuestra vida. Una señal que puede indicar muchas cosas y que es un signo de que se está pasando por una crisis existencial de la que se necesita ayuda para salir de ella. 

Agresividad

La última de las señales que hay que tener en cuenta a la hora de decidir acudir a un psicólogo es la agresividad. Una reacción emocional muy fuerte, que si aparece con frecuencia, también es indicio de que necesitamos algún tipo de ayuda.